San Vicente despide hoy a una de sus dirigentes más emblemáticas: Brígida Malacrida de Arcuri, quien gobernó el distrito durante tres mandatos consecutivos y dejó una huella imborrable en la historia política y social del municipio. La noticia fue confirmada por el actual intendente Nicolás Mantegazza, quien la despidió con un sentido mensaje en sus redes sociales:
“Con mucho dolor, lamentamos el fallecimiento de Brígida Malacrida de Arcuri, vecina histórica de nuestro pueblo, quien supo ser Intendenta Municipal de San Vicente y trabajó tanto por el crecimiento de la ciudad. Acompañamos a su familia y seres queridos en este momento y les enviamos nuestras condolencias.”
Una vida de compromiso y vocación
Nacida en Italia en 1946, Brígida llegó al país a los cuatro años, estableciéndose con su familia en Guernica y más tarde en Alejandro Korn. Maestra de profesión, ejerció la docencia durante tres décadas en escuelas de San Vicente. “Pasé treinta años en el aula, lo que me permitió relacionarme con los problemas de las familias”, recordaba tiempo después.
Desde su labor como educadora fue construyendo un fuerte vínculo con la comunidad, que años más tarde la impulsaría a ingresar a la vida política.
Primera mujer en gobernar San Vicente
En 1995 fue electa intendenta por el Partido Justicialista, con un contundente respaldo popular del 85 %. A partir de entonces, lideró el municipio durante tres mandatos consecutivos, hasta el año 2007. Su gestión se caracterizó por una fuerte impronta social, administrativa y de obra pública.
Durante sus doce años de gobierno, Malacrida de Arcuri impulsó importantes mejoras en la infraestructura urbana y rural: la expansión del tendido de gas, redes cloacales y de agua potable, pavimentación de calles y construcción de instituciones educativas.
También mantuvo siempre equilibradas las cuentas del municipio. “El municipio jamás estuvo en rojo”, solía destacar como uno de los pilares de su gobierno.
La defensa del legado peronista
Uno de los momentos más trascendentes de su gestión fue la recuperación y puesta en valor de la Quinta 17 de Octubre, histórica residencia de Juan Domingo Perón, que en 2006 se convirtió en mausoleo para sus restos y en museo de valor nacional. Su defensa del patrimonio peronista y su gestión articulada con el gobierno provincial y nacional de entonces la posicionaron como una figura clave dentro del duhaldismo bonaerense.
En ese período, su esposo, Antonio Arcuri, ocupaba un rol estratégico en el Ente del Conurbano, lo que permitió una fuerte llegada de recursos a San Vicente. La sinergia entre ambos fue central para la transformación del distrito en aquellos años.
Legado y reconocimiento
Tras dejar el gobierno en 2007, Brígida Malacrida de Arcuri continuó siendo una figura de consulta y referencia dentro del peronismo local. Su paso por la política dejó una imagen de gestión austera, comprometida con los sectores populares y profundamente enraizada en la identidad sanvicentina.
Este sábado, su fallecimiento generó muestras de dolor y reconocimiento por parte de dirigentes políticos, referentes sociales y vecinos del distrito.