Manuel Adorni presentó este sábado su renuncia como jefe de Gabinete del Gobierno de Javier Milei, poniendo fin a una crisis política que se había extendido durante los últimos meses y que había colocado al funcionario en el centro de una fuerte controversia por presuntas irregularidades patrimoniales.
La salida se produjo luego de una larga etapa marcada por denuncias, investigaciones judiciales, cuestionamientos de la oposición y un creciente desgaste político que terminó impactando de lleno en la Casa Rosada. Diversas versiones sobre su patrimonio, propiedades, viajes y movimientos financieros generaron una intensa presión pública que fue escalando con el correr de las semanas.
Adorni, que había llegado a la Jefatura de Gabinete en noviembre de 2025 tras reemplazar a Guillermo Francos, se convirtió rápidamente en uno de los funcionarios más influyentes del Gobierno nacional y en una de las figuras de mayor confianza del presidente Javier Milei.
Sin embargo, el escenario comenzó a complicarse cuando avanzaron las investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito. Entre los puntos observados por la Justicia aparecieron gastos personales, viajes al exterior y diferencias patrimoniales que derivaron en pedidos de explicaciones y presentaciones judiciales. En los últimos días, el propio exfuncionario reconoció la existencia de ahorros que no habían sido incorporados inicialmente a sus declaraciones patrimoniales.
Durante gran parte de la crisis, Milei sostuvo públicamente su respaldo y llegó a afirmar que solo lo apartaría si la Justicia lo encontraba culpable. Sin embargo, el desgaste político, la presión mediática y el impacto que el caso estaba generando sobre la agenda oficial terminaron acelerando el desenlace.
La renuncia fue comunicada mediante una carta dirigida al Presidente, en la que Adorni agradeció el apoyo recibido y aseguró que su decisión busca proteger a su familia mientras enfrenta las acusaciones en la Justicia. También sostuvo que demostrará su inocencia en los tribunales.