Un filicidio seguido de suicidio generó una profunda conmoción en la zona sur del conurbano bonaerense. La oficial se quitó la vida luego de matar a su hija en un departamento de Avellaneda.
La víctima fue identificada como Lucila Jazmín, y su madre como Estefanía Luján Espínola, oficial de la Policía bonaerense. El hecho ocurrió en una vivienda de la calle Mariano Acosta al 600, en pleno centro de Avellaneda. Según pudo reconstruirse, efectivos policiales llegaron al departamento tras un llamado al 911 que alertaba que Estefanía no respondía los llamados. Al ingresar, los uniformados hallaron a ambas sin vida.
Las circunstancias de las dos muertes continúan bajo investigación, aunque la principal hipótesis apunta a que Espínola habría atacado a su beba y luego se quitó la vida.
Familiares y amigos se acercaron a la casa velatoria Las Flores, en Lomas de Zamora, para despedir a Estefanía y a Lucila, ciudad donde la mujer había vivido años atrás junto a su familia. La noticia generó una fuerte conmoción, sobre todo porque tenía otros dos hijos más.
La fiscalía interviniente analiza los testimonios recabados para esclarecer las circunstancias del hecho y avanza con hermetismo en la causa, caratulada preliminarmente como un filicidio seguido de suicidio.