Lo llevaron al hospital diciendo que se había ahogado. Pero el cuerpo del bebé hablaba por sí solo: estaba cubierto de hematomas. Lo habían molido a golpes.
La escena de horror ocurrió en Adrogué, donde un nene de apenas un año fue asesinado brutalmente y los principales sospechosos son su madre y el padrastro, quienes ya están detenidos.
El hecho salió a la luz el 16 de abril, cuando el pequeño ingresó sin vida al Hospital Lucio Meléndez. Los médicos constataron que la muerte había sido provocada por múltiples lesiones internas y golpes en todo el cuerpo. La versión de la pareja —que el nene se había ahogado— se desmoronó de inmediato.
El primero en ser arrestado fue Brian Albarracín, el padrastro del menor. Poco después, la policía también detuvo a la madre del bebé, María Sánchez, acusada de ser cómplice del crimen.
La causa quedó en manos de la fiscal Claudia Sánchez, titular de la UFI N°9 de Lomas de Zamora, especializada en violencia familiar y de género. Ambos imputados están acusados de “homicidio calificado por el vínculo y por alevosía”, un delito que prevé la pena de prisión perpetua.