Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno, anunció el martes pasado que planea comprar pistolas eléctricas Taser, para utilizar en "lugares cerrados", como los subtes de la ciudad de Buenos Aires. Esta decisión, acompaña la tomada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien hace dos semanas anunció la compra de 300 pistolas Taser, para usar en trenes y aeropuertos.
La implementación se llevará a cabo luego del "plan de capacitación" de los policías de la Ciudad, quienes serán los encargados de utilizar las controvertidas armas eléctricas, reconoció Diego Santilli, actual Ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires.
"Usar armas de fuego donde está lleno de gente es una locura, es delirante, sumado a las formas de la Policía", señaló Larreta. Además, detalló que los efectivos sólo "están parados en los andenes".
300 efectivos policiales son los apostados en el subte, encargados de la seguridad en el medio de transporte de la ciudad. En el cual viajan por día, 1.300.000 pasajeros.
Estas armas cuestan alrededor de 3.000 dólares cada una. En Argentina, su utilización fue judicializada cuando Mauricio Macri era jefe de Gobierno y quiso comprarlas para la Policía Metropolitana, aunque esa intención fue bloqueada por la Justicia.
En 2016, la Corte Suprema dejó firme un fallo que avalaba su implementación como herramienta de las fuerzas de seguridad. El gobierno comprará pistolas, como medida de seguridad, sumándose a las ya tomadas como obtener muestras de ADN a delincuentes, la expulsión de extranjeros que delinquen, la baja de la edad de imputabilidad, entre otros.

