Daniel Pitón declaró ante el Tribunal, aseguró que falseó su versión en la investigación para evitar la cárcel y sostuvo que nunca entregó dinero ni al financista Ernesto Clarens ni a ningún funcionario.
En una nueva audiencia del juicio por el caso Cuadernos, uno de los procesos más emblemáticos por presunta corrupción en la obra pública durante los gobiernos kirchneristas, un empresario sorprendió al admitir que mintió durante la investigación para evitar quedar detenido.
Se trata de Daniel Pitón, de 60 años, integrante de la firma José Eleuterio Pitón S.A., quien declaró este jueves ante el Tribunal Oral Federal sin responder preguntas y buscó desmentir lo que había dicho en la etapa de instrucción.
El empresario, acusado como coautor de cohecho activo, apuntó contra el proceso llevado adelante por el fallecido juez Claudio Bonadio. Según explicó, en aquel momento se vio presionado a modificar su versión.
“Lo que no queríamos era quedar presos”, afirmó al recordar su indagatoria. En ese sentido, contó que inicialmente presentó un escrito que, según él, reflejaba la verdad, pero luego su abogado le advirtió que no era suficiente. “Lo que dije fue para no quedarme ahí preso”, sostuvo.
Pitón también se refirió al financista Ernesto Clarens, uno de los principales “arrepentidos” del caso, quien durante la investigación aportó un listado de supuestos empresarios que habrían pagado sobornos.
Según su relato, conoció a Clarens cuando intentaba cobrar pagos atrasados por obras. Indicó que llegó a reunirse con él en su oficina, donde le ofrecieron distintos servicios financieros, como la compra de certificados de obra o seguros de caución. Sin embargo, aseguró que nunca avanzó en esas propuestas.
“A Clarens no le entregué ni un peso, ni a Clarens ni a nadie”, remarcó ante los jueces.
Pitón fue el único que declaró en la jornada. Otros empresarios imputados optaron por no hablar, como Roberto Orazi, Julio Paolini, Carlos Román y Carlos Arroyo.
En paralelo, las defensas volvieron a cuestionar el proceso y plantearon que se vulnera el derecho de defensa, especialmente por la imposibilidad de contradecir en esta etapa los dichos de los arrepentidos.
Entre ellos, la defensa del ex ministro Julio De Vido reiteró su intención de acudir a instancias superiores, al considerar que los testimonios incorporados durante la investigación afectan directamente a los acusados.
El juicio continúa con más de 80 imputados, entre ellos la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en una causa que sigue generando fuerte impacto político y judicial.