El presidente Javier Milei celebró la victoria de la Selección argentina sobre Inglaterra y la clasificación a la final del Mundial 2026, aunque sus declaraciones posteriores generaron una fuerte controversia al cuestionar a quienes aprovecharon el encuentro para reivindicar el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas.
Durante un mensaje difundido tras el partido, el mandatario felicitó al equipo dirigido por Lionel Scaloni por el triunfo, pero sostuvo que "mezclar el fútbol con la política es patrioterismo barato", en referencia a las manifestaciones y consignas relacionadas con Malvinas que se multiplicaron antes, durante y después del encuentro.
El cruce se produjo luego de una jornada cargada de simbolismo. En la previa del partido, las autoridades estadounidenses reforzaron las medidas de seguridad y, por disposición acordada entre la FIFA, fuerzas de seguridad de Estados Unidos, representantes británicos y funcionarios argentinos, se prohibió el ingreso al estadio con banderas, camisetas o carteles con mensajes políticos, incluidas referencias a las Islas Malvinas.
Pese a esas restricciones, el histórico enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra volvió a despertar el debate sobre la soberanía del archipiélago. En paralelo, la vicepresidenta Victoria Villarruel había calificado a los británicos como "piratas usurpadores", mientras que excombatientes y otras figuras públicas pidieron separar el conflicto bélico del ámbito deportivo.
Las declaraciones de Milei provocaron una inmediata repercusión en redes sociales y en el ámbito político, donde distintos sectores cuestionaron el uso de la expresión "patrioterismo barato" para referirse a una causa considerada política de Estado en la Argentina. El Presidente, por su parte, insistió en que el reclamo por la soberanía debe sostenerse por los canales diplomáticos y no trasladarse a un espectáculo deportivo.