La cervecera Cervecería y Maltería Quilmes puso en marcha un plan de retiros voluntarios en su planta CASA (ex Isenbeck) de Zárate, donde se produce la cerveza Corona. Según denuncian desde el gremio, la medida podría afectar a unos 60 trabajadores y responde a la caída del consumo.
El esquema fue acordado con la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines (FATCA) ante el deterioro de las ventas y el complejo escenario financiero. De acuerdo a los representantes sindicales, la reducción apunta a achicar en torno al 30% la dotación de personal de la planta.
Hace cuatro años, el establecimiento contaba con 240 operarios. Actualmente trabajan allí alrededor de 140 personas y, de concretarse el plan, el número se reduciría a 80.
Desde el gremio atribuyen la situación a la caída del consumo interno y al impacto de las importaciones en el mercado. “Estamos viviendo un panorama estructural que nos está arrastrando a todos”, expresó Horacio Romero, delegado sindical de la planta.
La compañía, subsidiaria de la multinacional AB InBev, concentra más del 75% del mercado cervecero local y mantiene más de mil puestos de trabajo en sus plantas del norte bonaerense.
Según explicó el delegado, el objetivo del plan es evitar despidos masivos y sostener la producción, aunque reconoció que en los últimos meses ya se registraron desvinculaciones.