La plaza Belisario Roldán fue escenario de una nueva concentración de familiares, amigos, vecinos, referentes sociales y políticos. A tres año de su desaparición, no hay certezas de que sucedió con la joven del barrio San Martín.
“No estamos todas en Guernica porque falta Diana desde hace tres años”. Bajo ese pedido, familiares, vecinos, referentes sociales, políticos y de la Campaña por la aparición con vida de Diana Estefanía Colman se congregaron el pasado sábado en la plaza Belisario Roldán, frente al Municipio peronense, para exigir la aparición con vida de la joven de 25 años.
En la jornada, los presentes leyeron un documento que responsabiliza al Estado por “no utilizar todos los recursos en la búsqueda de Diana” y por el deterioro de la salud de su madre, Isabel Colman, quien “tuvo que salir a buscarla con la única herramienta que tiene: la foto de su hija”.
Además reclamaron que “no hubo una campaña oficial por su búsqueda de parte del Municipio ni se exhortó a la Fiscalía ni a la Policía para que actúen”. También proyectaron un video en el que participaron legisladores y referentes de derechos humanos, entre otras personalidades, que expresaron su solidaridad y exigieron la aparición con vida de Diana. El cierre se llevó a cabo con talleres de género y la presentación de artistas y murgas locales.
Sin avances
La madre de la joven, Isabel Colman, afirmó que el caso de su hija “continúa igual que desde el primer momento” porque “no hubo avances en la Justicia por su búsqueda”. A esto se sumó la lucha por la tenencia del hijo de Diana, Gustavo, por parte de su abuela. “Hasta que yo sepa un domicilio fijo de Diana, no me pueden dar la tenencia, ¿cómo puedo saber el domicilio de mi hija si ella está desaparecida?”, criticó la mujer.
Diana desapareció el 19 de junio de 2015, tras salir de su casa en el barrio peronense de San Martín. Según consta en el expediente, Diana se encontró esa mañana sobre la ruta 210 con su exnovio, Juan Sardina. Alguien apagó el celular de la mujer y desde entonces, nadie volvió a verla.
Tras tres años de búsqueda, el caso pasó por dos fiscalías del partido y se erradicó en la UFI Descentralizada de San Vicente, a cargo de la doctora Karina Guyot. “Sigo sospechando que fue su ex pareja pero la Justicia dice que no. Mi intuición de madre me lleva a él. Tiene plata, creo que estará pagando para que la causa no avance”, afirmó Isabel, quien lleva la remera de “Madres de Trata”, organización que la acompaña ante la hipótesis de que su hija haya sido entregada a una.
“No quiero que el Gobierno me regale nada. Sólo pido que aparezca mi hija con vida y se reencuentre con mi nieto. Seguimos buscándola como sea”, aseguró la mujer.
Fuente: Semanario Al Sur