El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, rechazó de manera enfática las versiones que circulaban en los últimos días acerca de la implementación de un nuevo gravamen sobre el uso de billeteras virtuales en la provincia de Buenos Aires. Mediante un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, desmintió que se vayan a aplicar cargos adicionales por utilizar medios de pago digitales.
“En la provincia de Buenos Aires no hay ningún impuesto nuevo a las billeteras virtuales”, afirmó el mandatario. En su explicación, señaló que a partir de noviembre la provincia se incorporará al régimen de recaudación anticipada del impuesto a los Ingresos Brutos, un esquema que ya se encuentra operativo en 19 distritos del país.
Este mecanismo, según detalló, no implica un nuevo costo para los consumidores, sino que consiste en un adelanto del tributo para quienes ya se encuentran alcanzados por ese impuesto.
Kicillof también subrayó que la creación o modificación de impuestos en territorio bonaerense requiere el aval de la Legislatura provincial, por lo que descartó cualquier posibilidad de que se impongan nuevos tributos por decisión unilateral del Ejecutivo. Además, aclaró que, en caso de que las empresas del sector decidan aplicar comisiones o cargos extras, esas medidas responden exclusivamente a decisiones comerciales de las propias compañías.
En esa línea, buscó llevar tranquilidad a los usuarios: “Nadie tiene que pagarle nada a la Provincia por el uso de su billetera virtual cuando pague por comprar algo o transfiera dinero”, sostuvo.
Por último, el gobernador lanzó duras críticas al Gobierno nacional, al que acusó de impulsar estas versiones como parte de una estrategia electoral. “Buscan votos con mentiras”, afirmó, y agregó que la administración de la Casa Rosada “no tiene argumentos” y quedó “atrapada en una campaña mentirosa”, la cual calificó como “el fiel reflejo de la estafa electoral a la que sometió a los argentinos”.
Con este mensaje, Kicillof sumó un nuevo capítulo a la tensión política con el oficialismo nacional, en medio de un escenario marcado por cruces y declaraciones en el tramo final de la campaña.