Tras el cierre de una nueva edición de los carnavales en el distrito, la murga Tumbados de la Bartola difundió un mensaje que abrió debate en la comunidad. Con tono firme y cargado de emoción, la agrupación denunció falta de apoyo, desvalorización hacia las comparsas locales y decisiones que, aseguran, los dejan en desigualdad frente a espectáculos contratados desde afuera.
“Este no es solo un descargo. Es el grito acumulado de 25 años de esfuerzo, de resistencia cultural y de amor por una fiesta que debería ser orgullo local”, comienza el comunicado dirigido a la Comisión Organizadora del Carnaval, al Municipio de Brandsen y a la comunidad.
Según expresaron, el eje del reclamo radica en lo que consideran una contradicción en la organización del carnaval: mientras —afirman— se destinan recursos para contratar comparsas de otras ciudades y espectáculos externos con el objetivo de “jerarquizar” la fiesta, las agrupaciones locales deben sostenerse prácticamente sin apoyo.
“¿Qué jerarquía puede construirse ignorando a quienes trabajan todo el año para que esta fiesta exista?”, cuestionan en el texto.
En medio del debate, la agrupación también hizo una aclaración. “Nuestro descargo no es en contra de las comparsas de afuera, lejos de eso, porque Brandsen merece el mejor carnaval. Pero lamentablemente en ese afán, las agrupaciones locales y sobre todo las murgas quedamos a un lado. Y no nos parece justo. Amamos el carnaval y nos encanta estar”, expresaron.
Según detallan, durante más de dos décadas financiaron trajes, instrumentos, traslados y materiales con rifas, ventas y aportes personales. En muchos casos, la retribución habría sido simbólica o limitada a comida básica. “Aun así, estuvimos. Siempre estuvimos”, remarcan.
El punto que terminó de encender el conflicto fue la decisión de dejarlos afuera de la fecha en Jeppener bajo el argumento de falta de presupuesto. “Que no hay transporte, que no hay comida, que no hay dinero. El mensaje es claro: lo local es prescindible”, señalaron.
En su planteo, la murga también advierte que dentro del espacio no hay solo artistas, sino niños y jóvenes que encuentran contención, identidad y pertenencia. “No somos un gasto. Somos cultura viva”, sostienen.
Además, cuestionan la comparación recurrente con carnavales de mayor escala como el Carnaval del País en Gualeguaychú, señalando que, a su entender, los grandes eventos no se construyen imitando modelos externos, sino invirtiendo de manera sostenida en sus propios artistas.
El comunicado cierra con un mensaje directo: “La cultura local no puede seguir siendo la variable de ajuste. Exigimos respeto. Exigimos coherencia. Exigimos que se valore a quienes, desde hace 25 años, sostenemos el carnaval de Brandsen”.
Sin embargo, también hubo lugar para el agradecimiento. Destacaron el acompañamiento del público durante la última presentación: “Las ocho cuadras fueron de pura demostración de cariño. La gente entendió el mensaje”.
“Tumbados de la Bartola” aseguró que no piensa abandonar el carnaval. “Nosotros no vamos a desaparecer. Resistiremos”, afirmaron.