Así se expresó el ministro de Seguridad de la Nación con respecto al caso del joven baleado por tres policías en Barracas.
El ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, se refirió al crimen de Lucas González, baleado por tres agentes de la Policía de la Ciudad en un episodio denunciado por la familia del menor como "gatillo fácil". "Hay que averiguar por qué se hizo" dijo el funcionario e indicó que la Policía Federal está trabajando en el caso.
Para él, se trata de "un claro caso de violencia institucional", en tanto, añadió: "La legislación está dictada para garantizar que no se puedan hacer estas cosas. Esto es todo lo que no hay que hacer".
Además, aludió a la situación de los tres imputados, quienes están en libertad por órdenes del juez Alejandro Cilleruelo: "Estuvieron todo el día en Madariaga, el juez los indagó y les dio la soltura”, señaló y enfatizó: "Aparece dentro del vehículo un arma de juguete que no se sabe de dónde sale".
Asimismo, pidió hacer foco en la figura del inspector Gabriel Isasi (uno de los tres involucrados), reconocido por "haber entrado a las patadas a la casa de la mamá de Néstor Kirchner", y cuestionó: "No sé qué función cumplen en estas brigadas con actos no identificados, es un auto que nada se parece a un móvil policial, con su vestimenta que no es la de uniformados, ni dando la pauta de que tiene que poner por delante el cuidado de los pibes".