El conductor de la Ford Ranger blanca que atropelló y mató a Axel Martínez y Franco Giampieri sigue prófugo. La familia clama justicia mientras la investigación avanza a paso lento.
A casi un mes de la tragedia que sacudió a la comunidad de Melchor Romero, el dolor y la bronca siguen intactos. Axel Geremías Martínez y Franco Giampieri regresaban de un ensayo con su banda “Rojo Alvino” cuando fueron atropellados por una camioneta Ford Ranger blanca en la intersección de las calles 161 y 520. El conductor, lejos de detenerse a asistirlos, huyó de la escena como si nada.
Esa noche, Axel y Franco murieron en el acto, desangrados en el asfalto. Esteban Acosta, otro amigo que los acompañaba empujando su moto, sobrevivió de milagro gracias a que su rodado amortiguó parte del impacto. Hoy se recupera lentamente de graves lesiones.
“Esto fue un asesinato. Los atropellaron y los dejaron tirados”, expresó Matías, hermano de Axel, con la voz quebrada por el dolor y la impotencia. “No sabemos si discutieron antes o qué pasó, pero lo cierto es que les quitaron la vida y el que lo hizo sigue libre”.
La camioneta, que quedó abandonada en el lugar del hecho, figura a nombre de una empresa radicada en Capital Federal. Desde entonces, la investigación avanza con el análisis de cámaras de seguridad y el testimonio de testigos que vieron al conductor huir junto a su acompañante.
Mientras tanto, las familias de Axel y Franco esperan respuestas. Ambos jóvenes tenían hijos pequeños que hoy los extrañan. “Pedimos justicia por ellos, que esto no quede impune”, reclamó Matías.