En un encuentro con más de 80 intendentes electos de Unión por la Patria, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, delineó una estrategia para enfrentar la fragilidad económica que atraviesa la región.
Con urgencia económica, Kicillof presentó en la Legislatura un pedido de autorización para la toma de deuda por US$ 150 millones. El objetivo es asegurar los fondos necesarios para cumplir con el aguinaldo de 600.000 trabajadores públicos, programado para la segunda mitad de diciembre.
El proyecto, elaborado por el ministro de Hacienda, Pablo López, fue diseñado al margen del presupuesto y la ley impositiva 2024, evitando posibles demoras legislativas. Kicillof busca la aprobación rápida de esta medida para garantizar el pago de los aguinaldos.
Los intendentes, piezas clave en este proceso, se convierten en actores determinantes para habilitar el debate en la Legislatura. Muchos de ellos exigirán transferencias para cubrir sueldos y aguinaldos en las 135 administraciones municipales. El gobernador se enfrenta a la necesidad de negociar la distribución de los fondos adquiridos en el mercado con aquellos municipios que soliciten asistencia financiera.
En las próximas horas, una delegación de alcaldes podría ser recibida por el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, según trascendió en el encuentro matutino en la Casa de Gobierno bonaerense.
Kicillof respalda su solicitud destacando la situación histórica de la provincia. Argumenta que desde el retorno a la democracia, el Estado provincial ha tenido ingresos totales por habitante un 43% inferior al promedio de otras jurisdicciones. A pesar de contribuir con el 37,3% a la recaudación nacional, la asignación de recursos nacionales mediante el régimen de coparticipación federal es solo del 21,2%.