Con un acto en la plaza San Martín y bajo una consigna clara —reforzar la seguridad barrio por barrio—, Cañuelas desplegó una batería de medidas para frenar el avance del delito. La intendenta Marisa Fassi, junto al ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, encabezaron la entrega de 16 nuevos móviles y anunciaron la llegada de 10 flamantes oficiales recién egresados, listos para salir a patrullar las calles.
Entre los vehículos se destacan cinco camionetas Ford Ranger, seis patrulleros Fiat Cronos y seis motos de alta cilindrada, que ya forman parte del operativo de seguridad urbana. “Hoy es un día clave: más presencia, más prevención y más respuesta ante el crimen”, señaló Fassi, ante una plaza colmada de vecinos y efectivos.
Pero el anuncio no terminó ahí: la jefa comunal confirmó que el municipio comprará 10 móviles más en los próximos meses y que se sumarán 100 nuevas cámaras de vigilancia al sistema actual. “No hay lugar para el individualismo cuando se trata de proteger a nuestra gente. El delito no espera, por eso nosotros tampoco”, dijo con firmeza.
El ministro Alonso también puso énfasis en la formación de los nuevos agentes. “Estos oficiales que se incorporan no llegaron por casualidad: fueron convocados hace dos años, se entrenaron, estudiaron y están listos para enfrentar lo que venga. Este es un trabajo que se hace mientras todos descansan”, señaló.
Hoy Cañuelas cuenta con 315 cámaras operativas, un Centro de Monitoreo moderno donde confluyen todas las fuerzas, y una estructura que apunta a una sola cosa: cerrarle el paso al delito.
“Somos un distrito que crece, con uno de los parques industriales más fuertes de la provincia, con universidades, hospitales y producción. Pero el desarrollo va de la mano de la seguridad. Y no vamos a permitir que nos lo arrebaten”, remató Fassi.