Tal como había anticipado el Ejecutivo, finalmente decretó un Resolución oficial en las últimas horas, que impide a los empresarios desafectar al personal sin justa causa o por disminución de trabajo.
Así, el gobierno nacional dispuso que se prohíban "los despidos sin justa causa y por las causales de falta o disminución de trabajo y fuerza mayor por el plazo de 60 días". Esta medida rige en caso de suspensiones "por las causales de fuerza mayor o falta o disminución de trabajo".
En tanto, aquellos despidos o suspensiones que se distasen "en violación de lo dispuesto en el presente decreto, no producirán efecto alguno, manteniéndose vigentes las relaciones laborales existentes y sus condiciones actuales".
"En esta instancia corresponde tutelar en forma directa a los trabajadores y a las trabajadoras como correlato necesario a las medidas de apoyo y sostén para el funcionamiento de las empresas, en este contexto de emergencia", expresa el texto.
Paralelamente con esta medida, y para brindar una ayuda a las pymes, también se decretó destinar 30.000 millones de pesos al Fondo de Garantías Argentino (Fogar) para que las entidades bancarias puedan otorgar préstamos a pymes con el objeto de que éstas hagan frente al pago de salarios de sus empleados. El crédito tendrá una tasa del 24%.