Una organización delictiva que operaba desde la cárcel de Magdalena fue desbaratada tras ser acusada de realizar estafas telefónicas, entre ellas contra dos jueces del departamento judicial de San Isidro.
Según la investigación, tres internos montaron un “call center carcelario” desde la Unidad Penitenciaria N°35, desde donde realizaban múltiples llamados diarios con el objetivo de obtener datos personales y acceder a cuentas digitales de sus víctimas.
Uno de los casos tuvo como víctima al juez Luis Cayetano Cayuela, quien recibió un llamado de un hombre que se hizo pasar por empleado del correo Andreani. Durante la comunicación, el estafador logró obtener un código de verificación y tomó el control de su cuenta de WhatsApp, desde donde pidió dinero a sus contactos.
Días después, el juez Juan Eduardo Stepaniuc denunció un intento similar, aunque en su caso logró evitar la estafa tras ser advertido por un colega.
La investigación, a cargo de la DDI y la UFEIC Zona Norte, incluyó análisis de comunicaciones e intervenciones telefónicas que permitieron identificar el funcionamiento de la banda y su modalidad.
De acuerdo a los investigadores, los acusados utilizaban distintas maniobras, se hacían pasar por personal del correo Andreani, de la empresa Movistar o por soporte técnico de WhatsApp, con el objetivo de obtener claves y acceder a cuentas.
Las tareas permitieron determinar que las estafas se realizaban desde el pabellón 7, celda 3, donde los internos incluso denominaban a la actividad como “call center carcelario”.
Con esa información, se llevó a cabo un allanamiento en el que se secuestraron teléfonos celulares, cargadores y tarjetas SIM.
En el procedimiento fueron detenidos Gabriel Giménez, señalado como líder de la organización, junto a Juan Acuña y Facundo Ponce, todos alojados en la misma celda.
La causa quedó en manos de la UFI de Ciberdelitos Zona Norte, a cargo del fiscal Patricio Ferrari, junto con el Juzgado de Garantías N°4, que continuará con la investigación.