El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su plan de reforma del Estado y confirmó el inicio del proceso de privatización de AySA, la empresa encargada de prestar el servicio de agua potable y cloacas en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien informó que este viernes 15 de mayo se publicarán en el Boletín Oficial los pliegos para la licitación pública destinada a vender el 90 % de las acciones de la compañía.
Según explicó el funcionario, el objetivo es incorporar un operador privado con capacidad técnica y financiera para hacerse cargo de la gestión integral del servicio y avanzar en nuevas inversiones de infraestructura. “La incorporación de un operador estratégico permitirá expandir la red y mejorar la calidad del servicio para millones de argentinos”, sostuvo Caputo en sus redes sociales.
La medida se enmarca dentro del proceso de desregulación y privatizaciones impulsado por el presidente Javier Milei, quien busca reducir la participación estatal en empresas públicas consideradas deficitarias. Desde el Ejecutivo aseguran que AySA necesita una fuerte modernización para ampliar la cobertura y mejorar la prestación en el AMBA, donde actualmente brinda servicio a más de 14 millones de usuarios.
AySA opera el sistema de agua potable y saneamiento en la Ciudad de Buenos Aires y en 26 municipios del conurbano bonaerense, captando agua principalmente del Río de la Plata para su potabilización y distribución. Además, administra gran parte de la red cloacal y de tratamiento de efluentes de la región metropolitana.
La decisión ya comenzó a generar repercusiones políticas y sindicales. Desde sectores opositores y gremiales advirtieron sobre posibles aumentos tarifarios y cuestionaron el traspaso de una empresa estratégica al sector privado, mientras que el Gobierno insiste en que la medida permitirá mejorar el servicio y atraer inversiones.