La Justicia Federal imputó este miércoles a Francisco Adorni, hermano del vocero presidencial y jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en una causa por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero que ya genera fuerte impacto político.
La investigación quedó en manos del fiscal federal Guillermo Marijuán y apunta a determinar el origen del crecimiento patrimonial de Francisco Adorni, actual diputado provincial y exfuncionario del Ministerio de Defensa. La denuncia había sido presentada semanas atrás por la diputada nacional Marcela Pagano, quien advirtió presuntas inconsistencias en sus declaraciones juradas patrimoniales.
Según consta en la investigación, entre 2024 y 2025 Francisco Adorni habría registrado un incremento patrimonial que, para la fiscalía, no se condice con los ingresos declarados oficialmente. Entre los movimientos observados aparece la compra de una camioneta Jeep Renegade valuada en más de 60 millones de pesos y la cancelación de un crédito hipotecario por una cifra similar.
A raíz de estas inconsistencias, Marijuán solicitó el levantamiento del secreto bancario y fiscal, además de requerir información a más de 30 organismos públicos y entidades financieras para reconstruir el circuito del dinero y establecer si existieron maniobras de ocultamiento de fondos.
La causa tramita en el Juzgado Federal N.º 6, subrogado por el juez Daniel Rafecas, quien delegó la investigación en la fiscalía. En paralelo, distintos sectores opositores volvieron a cuestionar la transparencia patrimonial del entorno político del Gobierno nacional.
El expediente recién comienza, pero la imputación formal coloca a la familia Adorni bajo fuerte presión política y judicial. En los próximos días podrían conocerse nuevas medidas de prueba y peritajes contables para determinar si existió un origen ilícito de los fondos investigados.