El municipio de Cañuelas llevó adelante un importante operativo de control vehicular junto a la Policía, Tránsito, Guardia Urbana y personal de Gendarmería Nacional, que terminó con el secuestro de alrededor de 80 motos vinculadas a distintas infracciones, maniobras ilegales y casos de contaminación sonora por escapes modificados.
Tras los procedimientos, desde el Gobierno local difundieron imágenes de las máquinas municipales aplastando y destruyendo caños de escape antirreglamentarios frente a las instalaciones del GAD, ubicadas sobre la colectora del Barrio Libertad. La escena buscó enviar un mensaje contundente contra las motos con escapes libres y los ruidos molestos que generan reclamos constantes entre los vecinos.
“La destrucción de caños de escape antirreglamentarios representa una señal clara: no vamos a permitir prácticas que alteren la convivencia, generen contaminación sonora y pongan en riesgo a vecinos y vecinas”, expresaron desde el municipio.
Desde la comuna remarcaron que los procedimientos forman parte de una política de prevención y seguridad vial articulada entre distintas fuerzas para reforzar el control en la vía pública y mejorar la convivencia urbana.
Además, recordaron que la Ordenanza Municipal N° 2663/10 establece severas multas para quienes circulen con escapes libres, bocinas indebidas o música a alto volumen. La normativa fija que los vehículos de calle no pueden superar los 105 decibeles, un nivel de ruido comparable al de la explosión de un petardo y apenas por debajo del sonido registrado en un recital de rock.
Las sanciones contemplan multas de entre 500 y 2000 módulos municipales y la retención del vehículo para automóviles, motos, camionetas y camiones que produzcan ruidos molestos mediante escapes libres o bocinas antirreglamentarias. En el caso de maquinaria pesada o vehículos industriales, las multas también pueden alcanzar los 2000 módulos.