Cinco agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense fueron detenidos acusados del homicidio de Cristian Moyano, un cadete de la Policía Bonaerense de 24 años que murió mientras estaba alojado en la Unidad Penitenciaria N° 24 de Florencio Varela.
El joven había sido detenido días atrás, acusado de abuso sexual en San Isidro, y permanecía en el pabellón 1, considerado “tranquilo” y de mediana seguridad. Según la investigación, Moyano falleció tras sufrir múltiples fracturas y golpes en todo el cuerpo, producto de un presunto ataque por parte de los guardias.
De acuerdo con fuentes judiciales, todo comenzó cuando Moyano pidió ser llevado al área de Sanidad durante la noche. Ese pedido habría derivado en una discusión con personal penitenciario que terminó en una violenta golpiza.
Horas más tarde, el cadete fue trasladado inconsciente a la enfermería del penal y luego derivado de urgencia al hospital Mi Pueblo, donde llegó sin vida. El parte médico indicó que presentaba lesiones graves compatibles con una brutal agresión, lo que encendió las alarmas de la fiscalía.
El fiscal Christian Granados, de la UFI N°9 especializada en delitos carcelarios, ordenó la aprehensión inmediata de cinco penitenciarios, entre ellos un joven de 20 años recién egresado. Todos fueron indagados por homicidio doblemente agravado por alevosía, ensañamiento y por su condición de funcionarios públicos.