Un nuevo caso sacude el escándalo en torno al uso recreativo de propofol. Un enfermero de 44 años fue hallado muerto en su departamento, donde encontraron más de 50 ampollas de este potente sedante de uso hospitalario.
El hecho ocurrió este viernes y generó conmoción, ya que se produce en medio de la investigación que involucra a los médicos Hernán Boveri y Delfina Lanusse, señalados en el marco de las denominadas “propofest”.
Según trascendió, el hombre —oriundo de Entre Ríos— había perdido contacto con su familia desde el lunes, lo que motivó la preocupación de sus allegados. Finalmente, fue hallado sin vida en el interior de su vivienda.
En el lugar, los investigadores encontraron más de 50 ampollas de propofol en la cocina, además de indicios que sugieren el posible uso de jeringas para administrar la sustancia.
De acuerdo con las primeras versiones, el cuerpo presentaba rastros de pinchazos en los brazos, lo que refuerza la hipótesis de una autoadministración del sedante.
La Justicia ahora busca determinar las circunstancias de la muerte y si el enfermero tenía algún vínculo con las fiestas conocidas como “propofest”, donde se investiga el uso indebido de este tipo de drogas.