En los primeros años de este siglo, la llegada y rápida propagación del barigüí a nuestra zona parecía no tener solución. Con la adversidad de las inundaciones, esta molesta mosquita no dejaba practicar actividades al aire libre, ni en la ciudad ni en las quintas, y nada ni nadie podía detenerlas.
No hay forma de evitar que el barigüí ataque, hasta el momento no existen repelentes contra el mismo.
Desde Salud, recomiendan utilizar ropa con mangas largas, liviana y de colores claros. Ante la mordedura de las mosquitas, se sugiere aplicar alcohol y evitar rascarse, ya que al generarse lesiones pueden entrar las bacterias al cuerpo y producir sobreinfecciones.
Es muy difícil darse cuenta cuando la mosquita pica, porque al morder inocula un anestésico y no reparamos en que pasó hasta que vemos la reacción inflamatoria.
Hay que tener en cuenta que “la mosquita no transmite ninguna enfermedad”, a diferencia del mosquito Aedes aegypti, que es menos molesto que el barigüí pero que transmite enfermedades como Dengue, Zika y Chikungunya que pueden ser potencialmente mortales.