La seguridad volvió a convertirse en un eje de confrontación entre la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. Durante un acto de graduación de nuevos efectivos de la Policía de la Ciudad, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, lanzó duras críticas contra la gestión de Axel Kicillof y aseguró que la Capital actuará como “un muro” frente al avance del delito.
“Si del otro lado de la General Paz reina el caos y el desorden, nosotros vamos a ser un muro contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof”, afirmó Macri ante los nuevos agentes, en una de las frases más contundentes de su discurso.
El mandatario porteño encabezó la incorporación de una nueva camada de policías destinada a reforzar la presencia en las calles y especialmente en los barrios ubicados en los límites con el conurbano bonaerense. Allí insistió en la necesidad de fortalecer el control territorial y diferenció el enfoque de su administración respecto al aplicado en la provincia. Según destacó, la prioridad es aumentar la capacidad de prevención y persecución del delito en las zonas consideradas más sensibles.
Durante su intervención, Macri sostuvo que en la Ciudad existe una decisión política clara de respaldar a las fuerzas de seguridad y afirmó que “no hay zonas liberadas”. En ese sentido, remarcó que el objetivo es garantizar el orden público, proteger la propiedad privada y reforzar la presencia policial en los barrios porteños.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión política entre ambas administraciones por los índices de inseguridad, el traslado de detenidos, la situación carcelaria y el control de las zonas limítrofes entre la Ciudad y el conurbano bonaerense. En los últimos meses, tanto funcionarios porteños como provinciales intercambiaron cuestionamientos sobre las políticas de seguridad implementadas en cada jurisdicción.
Además de cuestionar a la Provincia, el jefe de Gobierno reivindicó distintos operativos realizados por la Policía de la Ciudad, entre ellos desalojos de inmuebles ocupados, controles en el espacio público y acciones contra la venta ilegal. Según sostuvo, estas medidas forman parte de una estrategia orientada a reducir los delitos y reforzar la presencia del Estado en el territorio.