Un grupo de vecinos de Altos de San Lorenzo, de una casa ubicada en 85 entre 15 y 16 en la ciudad de La Plata, escuchaban desde hace días los gritos de dolor de una mujer. Fueron ellos, los que valientemente alertaron a la policía y salvaron así, en las últimas horas, a la víctima del calvario al que su expareja la había sometido, junto a su hijo de apenas cuatro años.
Un hombre peruano, de 28 años, es el acusado de someter a su ex mujer y su hijo. Vivía de hacer changas, mantenía encerradas a las víctimas desde el domingo, en una habitación sin comida ni agua y prácticamente a oscuras. Los efectivos encontraron a la mujer en un colchón tirado en el piso sobre una puerta vieja de madera. Estaba golpeada y deshidratada.
"Además de encerrarla la tenía amenazada de muerte, y no le daba de comer ni a ella ni a su hijo", indicaron fuentes policiales, abocadas al caso. La joven pareja del violento sujeto, de 23 años, tuvo que ser hospitalizada por las heridas que recibió en distintas partes del cuerpo mientras que su hijo fue revisado por los médicos y no presentaba signos de maltrato.

El violento joven peruano
Por su parte, el acusado fue detenido y trasladado a la comisaría, donde se le abrió una causa por los delitos de "lesiones agravadas y privación ilegítima de la libertad".