Durante la 66° Cumbre del Mercosur en Buenos Aires, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó un firme respaldo al bloque regional y se diferenció del discurso del presidente Javier Milei. “El Mercosur nos protege”, afirmó al asumir la presidencia pro tempore del organismo.
Lula destacó el acuerdo alcanzado con el bloque europeo EFTA y pidió que el Mercosur mire hacia Asia. Además, hizo énfasis en la justicia social y el cambio climático. “Sin inclusión, no habrá progreso”, remarcó, al tiempo que cuestionó el negacionismo ambiental en medio de un mundo “inestable y amenazador”.
En su discurso, el mandatario brasileño reivindicó la solidez del Mercosur y su rol como espacio de refugio económico: “Hemos levantado una casa con cimientos sólidos. Estar en el Mercosur nos blinda contra guerras comerciales y nos convierte en socios confiables”, sostuvo.
Sobre su agenda como presidente pro tempore, Lula anticipó que trabajará para fortalecer el comercio interno, eliminar barreras en sectores clave como el automotor y el azucarero, y avanzar en la integración de pagos en monedas locales para reducir costos y riesgos cambiarios.
También anunció negociaciones con Canadá y Emiratos Árabes, y el interés por trabajar con Panamá y República Dominicana, además de actualizar acuerdos con Colombia y Ecuador. “Es hora de que el Mercosur mire hacia el Asia, centro de la economía mundial”, subrayó.
Por último, expresó preocupación por el impacto del cambio climático en la región. Anunció que Brasil reducirá sus emisiones entre un 59% y 67% para 2035 y llamó a formular una “taxonomía sostenible” que atraiga inversiones en una transición justa. “América del Sur puede ser el corazón de ese proceso”, concluyó.