La Policía de la Ciudad desplegó un operativo especial para reforzar la custodia en al menos 19 puntos estratégicos vinculados a intereses israelíes y norteamericanos en Buenos Aires. La medida fue tomada tras el reciente ataque de Estados Unidos a instalaciones nucleares en Irán, ante el temor de posibles represalias o actos vandálicos.
El operativo se realiza en coordinación con la División de Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR) e incluye una fuerte presencia en la Embajada de Israel, la Embajada de Estados Unidos, la residencia del embajador israelí, la del agregado militar y diversas instituciones educativas de la comunidad judía.
Según el comunicado oficial, uno de los focos principales del dispositivo de seguridad está puesto en la protección de jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias. El objetivo es garantizar la seguridad de los menores en el ámbito escolar ante un contexto internacional de tensión.
El refuerzo de la vigilancia responde al conflicto desatado luego de que Estados Unidos atacara centros nucleares iraníes ubicados en Natanz, Fordow e Isfahan. El presidente Donald Trump afirmó que los ataques causaron un “daño monumental” y aseguró que se destruyeron estructuras subterráneas protegidas por capas de roca.
Trump publicó en su red social Truth Social que “la destrucción es un término preciso” y que “los mayores daños se produjeron muy por debajo del nivel del suelo”. Acompañó sus dichos con imágenes satelitales que, según afirmó, muestran el impacto de los ataques en las instalaciones nucleares de Irán.
Aunque el vicepresidente J. D. Vance aclaró que Estados Unidos no está en guerra con Irán ni busca derrocar a su gobierno, el propio Trump deslizó la posibilidad de un cambio político en Teherán. En ese contexto, las autoridades argentinas redoblaron la vigilancia en Buenos Aires ante eventuales repercusiones locales.