El presidente Javier Milei encabezó este domingo la celebración oficial por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en una jornada marcada por la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, las tensiones internas dentro del Gobierno y una homilía cargada de críticas hacia la dirigencia política.
En el tercer aniversario patrio de su gestión, Milei buscó mostrar una imagen de unidad junto a gran parte de su Gabinete y a su hermana, Karina Milei. Sin embargo, la no invitación de Villarruel volvió a dejar expuesta la ruptura política entre ambos sectores del oficialismo.
El mandatario llegó minutos antes de las 10 a la Catedral Metropolitana tras una caminata desde la Casa Rosada, acompañado por ministros, funcionarios y un fuerte operativo de seguridad. Luego participó del tradicional Tedeum y del acto frente al Cabildo junto a la Fanfarria Alto Perú del Regimiento de Granaderos.
Uno de los momentos más tensos de la jornada ocurrió durante la homilía pronunciada por el arzobispo porteño Jorge García Cuerva, quien lanzó un mensaje con fuertes cuestionamientos a la dirigencia política y pidió “bajar el nivel de odio, violencia y polarización” en la Argentina.
“El país necesita empatía y unidad. Basta de arengar divisiones”, sostuvo el arzobispo frente al Presidente y a los principales referentes del Gobierno nacional. También advirtió sobre “la ostentación, el despilfarro y el abandono de los más vulnerables”, en un mensaje interpretado como una crítica directa al clima político y social que atraviesa el país.
La ceremonia también tuvo un detalle inédito: por decisión de la Casa Rosada, el Tedeum no fue transmitido por cadena nacional y solo pudo seguirse a través de los canales oficiales de Presidencia.
Entre los funcionarios presentes estuvieron Manuel Adorni, Federico Sturzenegger, Mario Lugones y otros integrantes del Gabinete nacional, quienes luego participaron de una reunión en Balcarce 50.
La ausencia de Villarruel fue uno de los temas más comentados de la jornada política en Buenos Aires. Según trascendió desde el entorno oficial, la Vicepresidenta no recibió invitación formal para participar de las actividades y tampoco tuvo agenda pública durante el día patrio.