En línea con los cambios impulsados a nivel nacional, el senador bonaerense Guillermo Montenegro presentó un proyecto para reformar el Régimen Penal Juvenil en la provincia de Buenos Aires y adecuarlo a la nueva edad de imputabilidad fijada en 14 años.
La iniciativa busca reconfigurar la Ley 13.634, que regula la justicia de menores, sin derogarla por completo. El objetivo es avanzar hacia un sistema alineado con la reciente normativa nacional, que redujo la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, y actualizar un esquema que —según el legislador— “resulta insuficiente frente a la problemática de seguridad actual”.
El proyecto propone un “cambio de paradigma”, dejar atrás el enfoque tutelar del menor para avanzar hacia uno basado en la responsabilidad penal, con mayor participación de las víctimas dentro del proceso judicial.
Entre los puntos centrales, se establece que adolescentes desde los 14 años puedan ser juzgados por delitos, con penas de hasta 15 años de prisión en establecimientos especializados. Además, incorpora medidas cautelares más estrictas —como restricciones de contacto o prisión preventiva— y refuerza el rol del fuero juvenil con operadores especializados.
El texto también contempla herramientas alternativas al encierro, como programas educativos, mediación y reparación del daño, manteniendo la privación de la libertad como último recurso.
En los fundamentos, Montenegro advirtió sobre el aumento de delitos cometidos por menores y su utilización por parte de organizaciones criminales, lo que —según sostuvo— hace necesaria una actualización urgente del sistema judicial.
La iniciativa abre un nuevo capítulo en el debate bonaerense sobre seguridad y responsabilidad penal juvenil, en un contexto atravesado por la reciente sanción de la ley nacional que modificó el régimen vigente.