Una profunda conmoción sacudió a la localidad salteña de La Merced tras la muerte de un niño de cinco años que fue atropellado por una camioneta vinculada al municipio, en un hecho que derivó en protestas vecinales y un fuerte impacto político.
La víctima, identificada como Tomás, fue embestida el domingo por la noche en la intersección de avenida Hipólito Yrigoyen y General Güemes. Según la investigación, el menor circulaba en bicicleta junto a su madre cuando fue atropellado por una camioneta Ford Ranger que se desplazaba a alta velocidad.
El niño fue trasladado de urgencia al hospital Materno Infantil de Salta, donde falleció horas más tarde a raíz de las graves heridas sufridas.
El vehículo era utilizado por el entorno del intendente Javier Wayar y, según se investiga, habría sido tomado sin autorización por Miguel Plaza, un empleado municipal cercano al jefe comunal. El conductor no contaba con licencia de conducir y posee certificado de discapacidad.
Tras el hecho, el hombre fue detenido e imputado provisoriamente por homicidio culposo. La fiscalía también analiza si existió omisión de auxilio, ya que, según testimonios, no habría asistido de inmediato a la víctima.
El caso generó una fuerte reacción en la comunidad. Vecinos realizaron manifestaciones, cortaron la ruta 38 y protagonizaron incidentes frente a la Municipalidad, donde incluso se registraron focos de incendio. Durante las protestas hubo enfrentamientos con fuerzas de seguridad, una policía resultó herida y un manifestante fue detenido.
En paralelo, crecieron los reclamos contra el intendente Wayar, a quien vecinos le exigen explicaciones y su renuncia. El jefe comunal, por su parte, expresó sus condolencias públicas y aseguró haber denunciado la sustracción del vehículo sin su conocimiento, además de pedir que la Justicia actúe con “el mayor rigor”.
Mientras avanza la investigación judicial, el caso mantiene en vilo a la comunidad, atravesada por el dolor, la indignación y un clima de creciente tensión social.