La interna dentro del Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que la vicepresidenta Victoria Villarruel lanzara fuertes críticas contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la investigación judicial que lo tiene bajo la lupa por presunto enriquecimiento ilícito. “Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni”, disparó la titular del Senado durante una visita a Rosario.
La frase fue pronunciada a la salida de una misa realizada en la Catedral rosarina, donde Villarruel participó de un homenaje por el quinto aniversario de la muerte de su padre, Eduardo Villarruel. Allí, ante la consulta de los periodistas, la vicepresidenta no evitó referirse al escándalo que envuelve al funcionario y volvió a marcar distancia del entorno presidencial.
La causa judicial contra Adorni avanza en los tribunales federales y se centra en la evolución de su patrimonio, propiedades no declaradas y movimientos financieros que la Justicia busca determinar si pueden justificarse con sus ingresos oficiales. Entre los puntos investigados aparecen una vivienda en el country Indio Cuá, operaciones inmobiliarias, viajes privados y presuntas omisiones en sus declaraciones juradas.
Según trascendió en la investigación, uno de los elementos que más llamó la atención fue la construcción de una pileta con cascada artificial y otras refacciones millonarias en una propiedad vinculada al funcionario. Además, la fiscalía analiza operaciones financieras y movimientos en criptomonedas detectados durante la pesquisa.
En ese contexto, Villarruel buscó despegarse de las disputas internas dentro de La Libertad Avanza y dejó una definición política de fuerte impacto. “Yo desarrollo mi labor en el Senado y las explicaciones las tiene que dar el Presidente, su hermana o las personas mencionadas en los casos”, sostuvo, en una clara referencia a Javier Milei, Karina Milei y el propio Adorni.