Una tragedia sacudió este lunes al barrio porteño de Flores: un bebé de un año murió luego de caer por el hueco de un ascensor desde el octavo piso de un edificio ubicado sobre la avenida Avellaneda al 2400. Según informaron fuentes policiales a la Agencia Noticias Argentinas, el accidente se habría producido por una falla en la puerta del ascensor.
El hecho ocurrió en un inmueble de diez pisos y planta baja. Bomberos de la Ciudad llegaron rápidamente tras el aviso de que un menor había caído hasta el subsuelo. En paralelo, una unidad de la colectividad judía Jevra Hatzalah asistió al niño mientras se aguardaba la llegada del SAME.
Los médicos realizaron maniobras de reanimación y trasladaron al pequeño al Hospital Teodoro Álvarez, donde finalmente murió como consecuencia de politraumatismos y un paro cardíaco.
En el lugar trabajaron efectivos de la Comisaría Vecinal 7C y equipos de emergencia, mientras que los padres del menor reciben acompañamiento psicológico tras el trágico episodio.