El Gobierno nacional decidió en la jornada de hoy, postergar un mes el ajuste del impuesto a las transferencias de los combustibles que estaban previstos para el 1º de junio. El mismo generaba un aumento entre un 3% y un 4%.
La medida comenzaba a regir a partir del próximo sábado, e iba a generar un aumento en el precio de venta final de los combustibles.
El aumento que estipulaban iba a ser del 3% y 4%, producto del impuesto que subirá a partir de junio no se concretará. Dicho impuesto es el que grava al carbono y los combustibles líquidos y se incluye en el precio de las naftas.
La decisión de frenar el aumento fue tomada "para evitar un impacto en la inflación" y mañana se publicará un decreto presidencial con la suspensión del ajuste del gravamen a la transferencia de los combustibles, según consignaron fuentes de la secretaría de Energía.