Romina vive en Almirante Brown, y como muchos vecinos, hace días que padece los cortes de luz aunque su situación es mas compleja: es electrodependiente, y tuvo que ser internada dos veces por la falta de una solución de Edesur.
“Su vida depende de una máquina, sin luz no puede estar. Estoy todos los días con el corazón en la boca porque se que se va a cortar la luz”, explico su mamá, Carolina Gauna.
La joven de 23 años padece distrofia muscular progresiva y es electrodependiente. Motivo por el cual debe tener garantizado el servicio eléctrico de forma permanente en su domicilio y sin interrupciones. Ultimamente, debe padecer los cortes programados de la empresa Edesur en la zona de Burzaco, en el barrio Las Rosas.
Contaron también que en su casa se corta la luz todos los días y a la misma hora y que Edesur nunca responde, ademas, a pesar de los aumentos en la boleta de luz, la empresa no invierte en la renovación del tendido de cable y los vecinos denuncian que en la zona los cables están viejos y sobrecargados.
Según la ley, Romina tiene derecho a pedir un grupo electrógeno a la empresa de energía y que esta cubra los costos de su funcionamiento obligatoriamente. Dado que, las personas electrodependientes necesitan el suministro de energía eléctrica de manera constante y en niveles de tensión específicos para el funcionamiento de un equipo médico que evite riesgos en su vida o su salud.
Sin embargo, la mamá de Romina explico que esto no ocurre y que tienen que "llamar 20 mil veces después de 7 u 8 horas te contestan para decirte que van a traer un grupo electrógeno, el cual nunca llega”.
Es por ello que reclaman que Edesur le provea a su hija el aparato necesario, y en caso de no hacerlo, que les otorguen una solución rápida ante una urgencia.“Edesur tiene que hacer un trabajo nuevo y hacerse cargo de su responsabilidad con los electrodependientes. Los cables están secos. Tiene que venir un inspector a hacerse cargo del tendido y darme una solución por Romina”, criticó la vecina de Burzaco.