Lo que se proyectaba como una noche de éxito y atención preventiva se convirtió en una velada de largas filas y desilusión para muchas mujeres de Brandsen. La Municipalidad de Brandsen organizó la Noche de las Mamografías este martes 28 de mayo en el Hospital Municipal Francisco Caram, con la intención de ofrecer mamografías y otros estudios de manera gratuita a las mujeres del distrito. Sin embargo, la sobredemanda y la falta de organización jugaron en contra del evento.
El evento, programado para comenzar a las 18 horas, atrajo a muchas vecinas desde mucho antes. Algunas llegaron incluso a las 14 horas para asegurarse un lugar en la fila, que ya a las 18 horas contaba con más de 300 mujeres. A pesar de la gran convocatoria, la falta de comunicación y planificación provocó que el entusiasmo inicial se transformara rápidamente en frustración.
Pasadas varias horas, la fila no avanzaba y las autoridades del evento no ofrecían respuestas claras. La situación se agravó cuando se anunció que solo se realizarían 30 mamografías en toda la jornada. Este dato, comunicado alrededor de las 20 horas, generó indignación entre las cientos de mujeres que llevaban horas esperando.
"Estoy esperando desde las 14 horas para hacerme al menos uno de los estudios que promocionaron y no pude hacerme ni uno, me voy con bronca, triste, desilusionada," comentó una de las vecinas presentes. Otra mujer añadió, "Es una vergüenza lo que está pasando, hay mujeres grandes, mujeres que estuvimos todo el día acá para ser atendidas y la respuesta a esta hora es 'te anotamos para llamarte y reprogramarte el turno'. Estuve todo el día acá, una falta de respeto."
"Para que se den una idea de lo que fue la organización, no nos dieron ni siquiera un número, en un momento dado una mujer sacó una hoja, una lapicera y empezó a repartir números manualmente, que obviamente generó más confusión cuando otras se escribían con lapicera otro número y terminaba habiendo números repetidos, una locura", señaló otra.
El descontento no hizo más que crecer a medida que la noche avanzaba. Cerca de 100 personas seguían en el hospital sin recibir atención, manifestando su enojo y exigiendo respeto de las autoridades. "Todo esto se hubiese evitado si nos hubiesen aclarado desde temprano cuál era la situación, entonces decidíamos si nos quedábamos o nos íbamos, pero lo que hicieron se llama falta de respeto, cero empatía," enfatizó otra asistente.
La iniciativa de ofrecer estos servicios fue bien recibida por la comunidad, el mensaje llegó y los vecinos acompañaron. Finalmente, desde la organización se comprometieron a contactar a las personas que hicieron la fila y no pudieron ser atendidas, con el fin de reprogramar sus turnos.