María Celeste Ponce, diputada nacional por La Libertad Avanza, viajó a Medio Oriente para participar de una ceremonia de bautismo cristiano en el Río Jordán, donde aseguró haber “renacido en Cristo”. Lo hizo sin pedir licencia ni informar su ausencia a la Cámara de Diputados.
La legisladora, que se define como “antifeminista” y militante de la consigna “Dios, patria y familia”, compartió en sus redes sociales imágenes del bautismo, realizado con el acompañamiento de dos pastores espirituales. Vestida con una túnica blanca, expresó: “El único rey es Jesucristo. Entrego mi vida a él”.
En los videos publicados, Ponce agradece a Jesús por “hacerla nueva” y afirma haber “muerto para renacer en Cristo” en las mismas aguas donde fue bautizado Jesús. “Mi alma entera se rindió a Él”, escribió.
El viaje no fue comunicado al Congreso, donde la diputada mantiene su banca activa y no pidió licencia por su ausencia. La situación generó críticas en redes por su falta de responsabilidad institucional.
“Bajo la guía de mis pastores y hermanos en la fe, Fer y Marcos Brunet, sellé mi pacto eterno con Aquel que me rescató de la muerte, me limpió, me redimió y me dio una nueva identidad. No soy más esclava. No soy más la que era”, agregó. También estableció: “Este no es un rito. Es una tumba y un nacimiento. Me hundí para sepultar el pecado, me levanté para vivir en la luz”.
Ponce fue criada en el judaísmo y, tras su conversión al cristianismo, se ha posicionado como una de las referentes más duras contra el feminismo y la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que impulsa derogar.
“Aquí comenzó mi nueva historia”, proclamó la diputada. “Dios es real, Cristo vive, y yo soy testigo de su poder transformador”, sentenció desde Medio Oriente, lejos del recinto legislativo.