En un aberrante hecho, la Policía detuvo a un hombre que violó a su hija de tan solo 3 años de edad, en la localidad de Oberá, en la Provincia de Misiones. En el año 2003 había sido condenado a 10 años de prisión por abusar sexualmente de otra de sus hijas, y tras buena conducta, fue liberado de la cárcel tres años antes y volvió a cometer el mismo delito.
Las sospechas, que surgieron la semana pasada fueron confirmadas en las últimas horas, cuando la nena ingresó a la Unidad Sanitaria local con fiebre alta. Tras la primera atención, la menor volvió al médico días después porque no mejoraba y entonces, el profesional que la atendió descubrió las lesiones compatibles con un abuso sexual.
"Si no hacés la denuncia vas a quedar presa junto con tu marido. Eso no se hace, es un pecado”, indicó la abuela de la víctima a la madre de la nena violada. La mujer no se animaba a radicar la denuncia contra su marido, debido a que las tenía bajo amenaza.
La policía lo detuvo bajo la caratula de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y le revelaron a la madre de la víctima un dato que ella desconocía: no era la primera vez que cometía una violación. Finalmente la madre y la abuela de la menor abusada fueron a la comisaría de Campo Grande para denunciar al abusador.
El hombre que estuvo preso por violar a su hija mayor, fruto de una relación anterior, salió en 21010 por buena conducta y rehízo su vida con su mujer actual, nunca le dijo la verdad. Le contó que lo habían condenado por una causa por robo.