El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuestionó con dureza al Gobierno nacional tras el cierre de la planta de FATE y aseguró que el país atraviesa “un plan de exterminio de la industria nacional”.
En una entrevista con Ernesto Tenembaum, el mandatario sostuvo que la paralización de fábricas impacta directamente en el empleo y en la economía bonaerense. “Muchas familias perdieron sus ingresos y la mayoría de las empresas y fábricas afectadas están en la provincia de Buenos Aires”, afirmó.
Kicillof consideró que el cierre de establecimientos productivos debería encender señales de alarma en la administración central. “Que cierren estas fábricas debería generar en el Gobierno nacional un motivo para frenarlo; sin embargo, acá lo festejan”, expresó.
Además, acusó al Ejecutivo de celebrar la caída de la actividad económica. “Tenemos un gobierno que celebra la destrucción del aparato productivo, del turismo y del comercio”, concluyó.