Eso señaló Cintia, quien denuncia un caso de "gatillo fácil" cometido por tres efectivos de la Policía de la Ciudad que balearon al menor cuando salía de entrenar en el club donde jugaba.
La madre de Lucas González, el joven de 17 años que fue baleado en la cabeza por policías de la Ciudad en Barracas y que murió tras agonizar en el Hospital El Cruce, de Florencio Varela, contó que donó los órganos de su hijo, por lo que su corazón "va estar latiendo en algún lugar del mundo".
"Estoy muerta en vida. Me sacaron el corazón. Me sacaron todo, pero el corazón de mi hijo va a estar latiendo en algún lugar del mundo. Es un acto de amor muy grande. Alguien va usar sus pulmones, sus órganos le van a servir a alguien", sostuvo entre lágrimas Cintia López, en declaraciones recientes a los medios.
La familia del chico que jugaba en las inferiores de Barracas Central, denuncia que este es un caso de "gatillo fácil" y señalaron que los efectivos "tiraron a matarlo" y que le "plantaron" una réplica de arma de fuego en el auto donde el menor se desplazaba.
Los tres agentes de la Policía de la Ciudad que participaron del hecho, fueron apartados de las tareas operativas en la fuerza y se les inició un sumario administrativo, según informaron fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño, así como el encargado de esa cartera solicitó a la justicia su detención, algo que aún no ha pedido el Juzgado de Menores N°4, del juez Alejandro Cilleruelo.
El episodio sucedió el miércoles en horas de la mañana, cuando, en circunstancias que aún son materia de investigación judicial, el adolescente y tres amigos, que habían ido a probarse al club donde él jugaba, se movilizaban en un Volkswagen Suran azul y, al detenerse en un kiosco, fueron interceptados por efectivos de civil que refirieron haber visto movimientos sospechosos, mientras se trasladaban en un Nissan Tiida no identificable y sin patente, por lo que los jóvenes creyeron que querían robarles.
La policía dijo que los menores se negaron a ser identificados, embistieron con el vehículo a dos efectivos y tras una persecución a los tiros que se extendió hasta el cruce de Alvarado y Perdriel, el futbolista fue hallado herido de dos tiros en la cabeza en el asiento del acompañante, dos de sus amigos fueron detenidos y un tercero escapó, aunque más tarde se presentó en sede policial con su madre y quedó aprehendido.
Sin embargo los amigos de Lucas fueron liberados del Instituto Inchausti, y con el correr de las horas se desacreditó la versión del enfrentamiento armado, ya que sólo encontraron un arma de utilería en la parte trasera del Suran. Gabriel Isassi, Fabián López y José Nievas, serán ahora investigados en una causa en la que ahora interviene la Policía Federal.