Una intervención estética en la fachada de la Casa de la Cultura generó sorpresa y malestar en la Comisión por la Preservación del Patrimonio Histórico, Cultural y Natural Montense, que expresó su rechazo mediante un comunicado público. Si bien el edificio no está incluido formalmente en el listado de bienes patrimoniales protegidos, su cercanía física y visual con el Museo Guardia del Monte reavivó un debate clave: ¿debe respetarse la estética del conjunto o puede una Casa de la Cultura tener una identidad visual propia?
“La Casa de la Cultura es una hermosa construcción antigua dentro de nuestro valiosísimo casco histórico”, señalaron desde la Comisión, y manifestaron su “profundo rechazo y desconocimiento” respecto a la elección del color con el que fue pintada. En el mismo comunicado, solicitaron la **paralización de la obra y la pronta reversión de la medida**.
Mercedes Plaul, secretaria de la comisión, contó que se enteraron de los trabajos por casualidad: “Me llamó mucho la atención, me shockeó. Paré, saqué una foto y la compartí con la comisión. Después de charlarlo, consensuamos el mensaje y decidimos expresarnos públicamente”. La comisión, según explicó, no busca generar polémica en redes sociales, pero sintió la necesidad de dejar clara su postura.
El trabajo de este cuerpo comenzó formalmente en 2021, tras la aprobación unánime en el Concejo Deliberante de una ordenanza que reemplazó una normativa anterior limitada. Desde entonces, el equipo —que trabaja de forma gratuita y sin distinción partidaria— ha impulsado numerosos proyectos y colocado más de 25 placas en inmuebles que fueron reconocidos por su valor patrimonial.
“Nuestro trabajo es constante, silencioso y con una mirada plural. Lamentablemente, no todos los bloques políticos participan de la comisión como se había planteado originalmente, y eso limita el debate interno”, expresó Plaul. “Nos han acusado de ser una comisión vinculada a un partido, pero trabajamos con independencia total. Ojalá cualquier gobierno futuro nos apoye como lo ha hecho este”.
Sobre el caso puntual, explicó que la Casa de la Cultura no figura en el listado preliminar de bienes patrimoniales, ya que la comisión ha enfocado su labor en los inmuebles ya relevados. Sin embargo, considera que por su ubicación y vinculación visual con el Museo, merece un tratamiento cuidadoso.
“Es un edificio alquilado por el Municipio, pero más allá de su situación jurídica, creemos que abre una discusión legítima: cómo se articulan los usos culturales con el respeto por el entorno histórico”, señaló.
Desde la comisión insisten en que no se trata de una denuncia, sino de una invitación al diálogo. Confían en que este episodio sirva para mejorar la coordinación en futuras intervenciones que involucren espacios simbólicos de la ciudad.