Mientras la investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa avanzando en Córdoba, Viviana Brizuela, madre de Claudio Barrelier, el único detenido por el crimen de la adolescente de 14 años, habló públicamente por primera vez y expresó su dolor ante el brutal hecho que conmociona al país.
Entre lágrimas y visiblemente afectada, la mujer pidió disculpas a la familia de la víctima y aseguró que no logra comprender lo sucedido.
“Pido perdón a todo el mundo, le pido perdón a toda la población. Esto me desbordó”, expresó ante los medios que se encontraban frente a su vivienda. “Que me entiendan como madre”, agregó en medio de la angustia.
Brizuela afirmó que no reconoce a su hijo en el crimen que se le atribuye y aseguró que jamás imaginó una situación semejante. “Yo lo crié de una forma, él se hizo de otra. No lo entiendo”, sostuvo. Además, señaló que la última vez que lo vio fue pocos días antes de su detención y que, si tuviera la posibilidad de hablar con él hoy, le preguntaría “por qué hizo esta barbaridad, esta monstruosidad”.
La mujer también reveló que durante mucho tiempo creyó en la versión que le daba su hijo respecto de una causa anterior por privación ilegítima de la libertad, por la que había estado detenido durante 2025. “Me dijo que era una cama y yo le creí. Hoy no sé qué pensar”, reconoció.
El caso de Agostina Vega generó una enorme conmoción social. La adolescente había desaparecido el 23 de mayo y fue encontrada asesinada una semana después en un descampado de la ciudad de Córdoba. La investigación determinó que la joven había sido vista ingresando a la vivienda de Claudio Barrelier, quien quedó detenido como principal sospechoso.
En las últimas horas, el fiscal Raúl Garzón agravó la imputación contra el acusado y la causa pasó a ser investigada como femicidio, una figura que contempla la pena de prisión perpetua en caso de condena. Los padres de Agostina fueron incorporados como querellantes particulares en el expediente.
Según trascendió de manera preliminar, la autopsia determinó que la adolescente murió por asfixia y que presentaba signos compatibles con un ataque sexual, elementos que reforzaron la decisión judicial de avanzar con la figura de femicidio.