La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a elevar el tono contra el Gobierno nacional y llamó a profundizar el plan de lucha, en medio de un clima de creciente tensión con la gestión de Javier Milei.
Desde la central obrera advirtieron sobre un “cambio en el ánimo social” y plantearon la necesidad de avanzar con medidas más contundentes frente a las políticas económicas impulsadas por el Ejecutivo.
En ese contexto, lanzaron un mensaje directo al Presidente: “Se terminó la paciencia, señor Presidente”, marcaron, en una señal de endurecimiento del conflicto sindical.
La CGT viene cuestionando con dureza el rumbo económico, especialmente por su impacto en el empleo, los salarios y la actividad productiva. Además, ratificó su participación en movilizaciones y protestas en rechazo a las reformas impulsadas por el Gobierno.
Dirigentes sindicales señalaron que el movimiento obrero se mantiene como “bastión de resistencia” frente a las medidas oficiales y no descartaron una escalada en las acciones gremiales en las próximas semanas si no hay cambios en la política económica.
El conflicto entre el Gobierno y la CGT se da en un escenario de alta sensibilidad social, con reclamos por la pérdida del poder adquisitivo y el impacto de las reformas estructurales, lo que anticipa un aumento de la conflictividad en el corto plazo.