Un operativo de poda preventiva en Villa La Florida, partido de Quilmes, terminó en una escena de extrema tensión cuando un hombre que se identificó como efectivo de la Policía de la Ciudad salió armado de su vivienda para impedir que una cuadrilla municipal continuara con los trabajos sobre el arbolado público. El episodio quedó registrado en video, se viralizó en redes sociales y dio lugar a una causa judicial.
El hecho ocurrió en la intersección de las calles 882 y 845, donde personal municipal desarrollaba tareas en el marco del Plan Integral de Poda Correctiva y Responsable 2026, un programa que se ejecuta entre mayo y agosto en distintos barrios del distrito. De acuerdo con la normativa vigente —la Ordenanza Municipal N.º 10.248/08 y la Ley Provincial N.º 12.276—, el mantenimiento del arbolado público corresponde exclusivamente al Municipio.
Según relataron los trabajadores, el hombre salió de su casa con el torso desnudo y portando un arma de fuego. Desde la reja de su vivienda exigió que detuvieran la poda al sostener que los árboles eran de su propiedad. El encargado de la cuadrilla, Hugo Gabilondo, intentó explicarle que los ejemplares estaban ubicados sobre la vereda y dentro de la línea municipal, pero la discusión fue escalando hasta convertirse en una situación de máxima tensión.
En declaraciones posteriores, Gabilondo aseguró que el vecino llegó a advertir que dispararía si los trabajadores subían al árbol, por lo que decidió priorizar la seguridad de su equipo. "Somos trabajadores, solo cumplimos una función", afirmó el empleado municipal, quien también reconoció que el momento pudo haber terminado en una tragedia.
Tras el incidente, efectivos policiales acudieron al lugar y trasladaron a los involucrados a la Comisaría 4.ª de San Francisco Solano para tomarles declaración. Con el avance de la investigación, la UFI N.º 11 notificó formalmente al efectivo de la causa en su contra y ordenó el secuestro preventivo de su arma reglamentaria, mientras se determina su responsabilidad penal.
El caso continúa bajo investigación judicial y el video del episodio se convirtió en una de las principales pruebas para reconstruir lo ocurrido durante un procedimiento que, de rutina, pasó a convertirse en un grave hecho de intimidación contra trabajadores municipales.