Tras la larga disputa por la toma de los colegios por parte de los alumnos de los colegios porteños, el Gobierno de la Ciudad denunció penalmente a 366 padres por daños y prejuicios.
Además, pide más de $50 millones en compensación al sueldo de los docentes. "Nuestra obligación es enseñarle a los chicos a dialogar y a participar, pero entendiendo siempre que hay otros derechos", señaló Soledad Acuña.
Según se informó en un comunicado, el Ministerio de Educación porteño envió a la Procuración General de la Ciudad de Buenos Aires “un informe técnico que cuantifica el valor correspondiente al pago diario de salarios de personal de las escuelas tomadas, para transferirles a los adultos responsables el costo laboral que implicó tener cerradas las escuelas”.
En total, se denunciaron a 366 “adultos responsables de los estudiantes que hubieran participado” de las tomas a colegios secundarios a través de 25 denuncias penales. Al mismo tiempo, se detalló que “están en curso 21 denuncias por daños y perjuicios por los días de clase perdidos, por un monto que asciende a $50.538.442,85”.
Por su parte, la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, consideró que su obligación “como adultos” es enseñarles a los chicos a dialogar y a participar, “pero entiendo siempre que hay otros derechos que deben respetarse y que todas esas diferencias deben poder convivir en una misma sociedad”.