La empresa Volkswagen suspendió por ocho dias a 2.800 empleados de su planta de la localidad de Pacheco, en la provincia de Buenos Aires. Las suspensiones se deben a las bajas ventas del mercado automotriz y el freno en la producción.
Esta parada en la producción afectará a los 2.800 operarios de la fábrica, donde hoy se fabrica el modelo Amarok. Si bien primero la compañía había detallado que la medida tendría impacto en el todos los empleados –3.900, en total–, luego excluyó a los administrativos.
Los motivos de las suspensiones están vinculados a la baja en la demanda de automóviles pero, además, se suma otro factor: recientemente se dejó de producir el modelo Suran y hasta fin de año no se comenzará con la producción de preseries del nuevo SUV Tarek.
Sumado a la baja en las ventas hay una considerable retracción en la producción de vehículos en el sector. En el primer trimestre de 2018 se produjeron unas 110.598 unidades, mientras que en el mismo periodo de 2019 la producción fue de 76.692.
El sector automotriz es uno de los más golpeados por la recesión durante lo que va de 2019, según un informe del CEPA. En lo que va del año, se registraron suspensiones en la planta de Toyota ubicada en la localidad bonaerense de Zárate inició un programa de suspensiones que afecta 5 mil trabajadores.
La planta de Honda en Campana corrió tiempo atrás la misma suerte, suspendió a 700 trabajadores, mientras que Peugeot dispuso lo mismo para los trabajadores de la planta de Morón a fines de febrero