El caso que conmociona a Comodoro Rivadavia sumó un nuevo capítulo en las últimas horas, luego de que hablara públicamente la madre del niño de 4 años que murió en circunstancias que aún se investigan.
Se trata de Mariela Altamirano, imputada por la muerte de su hijo Ángel López, quien rompió el silencio y negó cualquier responsabilidad en el hecho. “Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”, aseguró.
En su testimonio, la mujer relató cómo fue la mañana en la que el menor fue encontrado en grave estado. Según explicó, ambos lo despertaron para llevarlo al baño y notaron que no reaccionaba con normalidad. “Estaba durmiendo, lo sentía roncar. Después, lo revisamos de vuelta y mi marido me dice ‘no respira’. Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida”, detalló.
Altamirano afirmó que salieron a la calle con el niño en brazos para pedir ayuda y que, al llegar al hospital, les informaron que aún tenía signos vitales, aunque con falta de oxígeno.
“Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene. ¿Para qué lo voy a recuperar? ¿Para maltratarlo?” “Lo estoy sacando de personas que son alcohólicas y drogadictos para que esté conmigo”, expresó, al tiempo que insistió en su inocencia.
Además, la mujer denunció haber sufrido violencia durante su relación con el padre del menor, Luis López. Según relató, los episodios comenzaron durante el embarazo y se intensificaron con el paso del tiempo, en un contexto atravesado por el consumo de alcohol y drogas.
“Ya no aguantaba más la situación”, señaló, al explicar que en un momento decidió separarse y regresar a Córdoba, aunque luego volvió a Comodoro Rivadavia en el marco de un conflicto judicial por su hijo.
Por otro lado, se refirió a las amenazas que, según indicó, recibió en los últimos días, lo que la llevó a ausentarse del velatorio del niño. “Me están amenazando a mí y a mi familia, que nos van a prender fuego la casa. Tengo otra hija y tengo que resguardarla”, explicó.