Un policía que caminaba vestido de civil, fue asaltado por dos ladrones que le arrebataron el celular. El oficial, perteneciente a la policía de Neuqén, llevaba su arma reglamentaria en la mochila, los persiguió y les disparó siete veces. Como uno de ellos murió, quedó detenido con prisión domiciliaria por "homicidio agravado".
El efectivo policial, identificado como Jairo Antonio Valenzuela, de 25 años, fue sorprendido por los malvivientes cuando pasaba por la ruta 10 y la calle Lago Nonthue, en Cutral Có.
Una vez que el policía vio que los ladrones huyeron hacia un auto que los estaba esperando, sacó su pistola, dio la voz de alto y disparó siete veces. Dos de los tiros impactaron en la mandíbula y el omóplato de Jonatan Morales, de 21 años, que murió ese mismo día en el hospital de la zona.
El fiscal de la causa, Gastón Liotard, imputó a Valenzuela por el delito de "homicidio agravado" y ordenó que quedara detenido. Mientras tanto, los peritos secuestraron de la escena del crimen armas de fuego, vainas y tomaron muestras de sangre.
La Justicia, a su vez, pidió diversas pruebas para establecer si los ladrones tiraron contra el policía. Como por ejemplo, la de rodizonato de sodio, que permite hallar restos de pólvora en las manos de quienes disparan.
Establecieron en estas hora, que exsite peligro de fuga, el fiscal y el abogado defensor de Valenzuela consensuaron como medida cautelar que el imputado quede detenido en la casa de un familiar de la ciudad de Chos Malal, a unos 250 kilómetros de Cutral Có.
A pesar de que Liotard pidió que la prisión domiciliaria se extienda por dos meses, el juez Raúl Aufranc fijó un plazo de 45 días. Además, la investigación no podrá durar más de cuatro meses. Por otro lado, los compañeros de Valenzuela, que integran el Sindicato de Policías y Penitenciarios de Neuquén,repudiaron su detención y encabezaron una marcha este martes para solicitar su libertad.
