Los curas católicos Nicola Corradi y Horacio Corbacho fueron condenados por la Justicia argentina a cumplir una condena de 42 años y 45 años de prisión respectivamente, por los delitos de abuso sexual cometidos entre 2004 y 2016 a estudiantes del internado religioso Instituto Antonio Próvolo.
Después de que se conociera la sentencia condenatoria que considera como autores y partícipes de abusos sexuales y episodios de corrupción de menores a los curas Corradi y Corbacho y al el ex jardinero Armando Gómez; la emoción invadió a las víctimas y familiares que permanecían en el interior de la sala 6 del Fuero Penal Colegiado.
La misma sala donde, desde el 5 de agosto y hasta hoy, transcurrió el histórico juicio contra los primeros imputados por el caso de abuso sexual eclesiástico más importante de la historia de Mendoza.