El peritaje de los teléfonos celulares de Úrsula Bahillo, la joven asesinada por el policía Matías Ezequiel Martínez en Rojas, reveló que el acusado engañó a la víctima.
El día del crimen, el fmicida le pidió un encuentro para "aclarar algunas cosas”, según lo informado por las fuentes judiciales.
La información surgió de chats entre la víctima y asesino, mensajes que los peritos pudieron extraer de los dos celulares encontrados en la escena del crimen.
Voceros judiciales informaron que Martínez quería aclarar "algunas cosas" sobre las denuncias recibidas. Pero ya tenía premeditado el crimen “porque fue con un cuchillo, así que ya él había planificado lo que pasó” confesó una fuente que tiene acceso al expediente.
Sergio Terrón, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 del Departamento Judicial de Junín, aguardaba establecer si el encuentro entre ambos había sido concertado de alguna manera, tal como finalmente ocurrió.
En cambio, hoy el imputado fue sometido a un examen mental obligatorio, y de acuerdo a lo que adelantó el médico psiquiatra al fiscal Terrón, el policía está en condiciones de afrontar un juicio y es plenamente consciente de lo que hizo, por lo que descartaban una posible inimputabilidad.