La madre de Brenda del Castillo, una de las tres chicas brutalmente asesinadas en Florencio Varela, pidió justicia y reclamó que todos los responsables “paguen por lo que hicieron”.
Con la voz quebrada por el dolor, Paula, la mamá de Brenda (20), expresó: “Lo único que pido es justicia por mi hija. Me arrancaron a mi hija, era una nena buena, no merecían terminar como terminaron”.
Las jóvenes fueron encontradas descuartizadas en una vivienda de Villa Vatteone, en lo que la Justicia investiga como un ajuste de cuentas narco. En el lugar, la Policía halló rastros de sangre y detuvo a una mujer y a un presunto narco peruano vinculado a la villa 1-11-14.
Paula también contó que ahora está a cargo del hijo de un año que dejó Brenda: “El bebé está conmigo, es lo que me queda de mi hija. Me sacaron a mi hija, quiero que paguen”.
Por su parte, la tía de Lara Morena Gutiérrez (15), otra de las víctimas, convocó a las familias de la zona a sumarse al reclamo por justicia: “Tenemos que saber qué pasó. Que las mamás con hijos se acerquen y nos acompañen”.
Las familias de las víctimas realizaron un corte en la rotonda de La Tablada, el último lugar donde las chicas fueron vistas antes de subir a una camioneta blanca que las trasladó hacia Varela.
Según relataron los familiares, las jóvenes ejercían la prostitución en la Zona Roja de Flores y habrían aceptado una propuesta de 300 dólares cada una para un trabajo, sin saber que se trataba de una trampa.
La investigación avanza con el análisis de cámaras de seguridad y las pericias sobre el vehículo utilizado, que llevaba una patente adulterada. Los tres cuerpos fueron hallados en el patio de la vivienda allanada, lo que confirma la brutalidad del crimen.